En Naturema abordamos el tratamiento de aguas residuales como una responsabilidad técnica, ambiental y social.
Las aguas que vertemos hoy —procedentes de viviendas, industrias o instalaciones agrícolas— son las mismas que mañana volverán a formar parte de nuestros acuíferos, ríos o del agua que bebemos.
Y aunque las tecnologías de depuración han evolucionado mucho en las últimas décadas, la aparición de nuevos contaminantes nos obliga a seguir mejorando. Aquí te explicamos cómo funciona el proceso completo de tratamiento, qué retos plantea y cómo podemos ayudarte a cumplir con los requisitos legales actuales y futuros
Proyectos completos de depuración adaptados al tipo de agua, caudal y normativa aplicable. Desde viviendas unifamiliares hasta instalaciones industriales o rurales.
Integramos sistemas para dar un segundo uso al agua tratada: riego, limpieza, recarga de acuíferos o usos industriales no potables.
Evaluamos el rendimiento, detectamos fallos y proponemos soluciones para optimizar el funcionamiento de sistemas ya instalados.
Puesta en marcha de instalaciones nuevas o paralizadas. Incluye injertos de licor mezcla activado, adición de activadores biológicos y revisión técnica completa.
Visitas periódicas, toma de muestras, análisis de parámetros clave (DQO, DBO, SST, edad del fango, oxígeno...), ajustes en tiempo real y resolución de averías (electricidad, fontanería, instrumentación)..
Tramitación de autorizaciones, coordinación con laboratorios acreditados, declaraciones anuales de vertidos y asistencia durante inspecciones.
En NATUREMA, diseñamos, instalamos y mantenemos sistemas de tratamiento de agua residual personalizados, adaptándonos al origen del agua (red pública, pozo, manantial o depósito) y a las necesidades de cada cliente.
Nuestro equipo está a tu disposición para asesorarte y encontrar la mejor solución para el tratamiento de agua que necesitas.